Pertenece al género literario cuento.
Trata sobre una carta escrita por el narrador a una mujer llamada Andrée que se encuentra de viaje en París. El narrador se encuentra en un apartamento en Buenos Aires, Argentina, le explica a Andrée lo que le sucede de forma indefinida, vomita conejitos, puede parecer bastante extraño para otros pero para él es de lo más normal. Al mudarse de apartamento, empezó a vomitar conejitos más seguido, cada dos o tres días. Conforme van apareciendo más conejitos, todo se sale de control y cuenta cómo planea deshacerse de ellos.
Temática: Este cuento fue escrito cuando Julio Cortázar no estaba muy bien psicológicamente ni pasando por un buen momento de su vida, por lo que la razón por la cual el protagonista vomita conejos puede hacer referencia al estado en el que se encontraba.
Tipo de narrador: Primera persona, con carácter íntimo informal.
Tiempo: Atemporal.
Personajes:
Narrador: Es el que escribe la carta y vomita los conejos. Un hombre muy
calmado y humilde.
Conejitos: Los vomita el narrador cada cierto tiempo.
Andrée: La carta se dirige hacia ella. Dueña del apartamento de la calle
Suipacha.
Sara: Ama de llaves y atiende a Andrée en el departamento prestado. Una
mujer muy callada y ordenada.
Señora de Molina: El narrador le regala los conejitos antes de mudarse al
departamento de Andrée en Suipacha.
Estructura:
En la introducción, la historia da lugar en un departamento en Buenos Aires, Argentina, en la calle de Suipacha donde se ubica la casa de Andrée, la cual, le prestó su apartamento a nuestro protagonista, ya que se va de viaje a París. El protagonista anuncia su problema, vomita conejitos, al no saber qué hacer con ellos, piensa en matarlos pero su conciencia no lo permite y los regala a la señora Molina.
Con el desarrollo de la trama, el protagonista no deja de vomitar conejitos, lo hacía cada vez más seguido. Ya no sabía qué hacer con ellos, intentó matarlos, pero su conciencia no se lo permitía. Conforme pasaban los días, los conejitos crecían cada vez más y aparecían más, corrían por toda la casa y hacían destrozos que alteraban al narrador.
Desenlace: Se encuentra al narrador realmente agotado, devastado y desesperado. Al no saber qué hacer y no encontrarle solución al problema con los conejitos, los deja a su suerte y deja que salten por el balcón, provocando su muerte.
Análisis de la lectura:
Este es un cuento bastante
original con solo el hecho de que el protagonista vomite conejitos sin razón
alguna. El cambio de pensamiento que tiene el narrador es bastante distinto
durante la introducción y el desenlace. Al principio se lee un hombre que no
tiene ningún inconveniente con los conejitos, ya estaba bastante acostumbrado a
ellos y lo veía como algo normal, los ve lindos, esponjosos y luego de un
tiempo los regalaba sin ningún problema, no es fanático de cuidarlos pero
tampoco es una molestia. Empiezan a ser una molestia para él conforme crecen y
cuando ya son un número más grande de conejitos. Al tener ya 10 desastrosos
conejitos bajo su cuidado, simplemente ya no puede más con ellos y no le
importan, tanto como para dejar que se mueran al aventarse del balcón.
Aprendizaje:
El hecho de que el personaje principal tomara el vomitar conejos como algo normal, se puede deducir en el estado mental en el que se encuentra y las medidas tan drásticas que utiliza para resolver sus problemas.


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